La Inteligencia Artificial está cambiando la forma en que los viajeros descubren destinos, comparan vuelos, encuentran hoteles y reservan experiencias. Descubre cómo este nuevo comportamiento está transformando el marketing turístico y qué pueden hacer hoteles y operadores para adaptarse.
Durante décadas, planear un viaje significaba abrir Google, visitar decenas de páginas, comparar hoteles, buscar vuelos, leer reseñas y construir manualmente un itinerario.
Hoy, cada vez más viajeros simplemente pueden preguntarle a una Inteligencia Artificial:
“Quiero viajar a Cancún durante cinco días en noviembre. Tengo un presupuesto de $2,000 dólares, quiero un hotel frente al mar, hacer dos excursiones y evitar las zonas demasiado turísticas. ¿Qué me recomiendas?”
Y en cuestión de segundos pueden recibir un itinerario personalizado.
La diferencia no es solamente tecnológica.
Está cambiando el camino que sigue el consumidor antes de realizar una compra.
El uso de Inteligencia Artificial en viajes ya pasó de ser una curiosidad tecnológica a convertirse en una herramienta utilizada por una parte importante de los viajeros.
El Global AI Sentiment Report 2025 de Booking.com, basado en más de 37,000 consumidores de 33 mercados, encontró que 67% de los encuestados ya había utilizado IA durante algún aspecto de un viaje. De ellos, 62% la había utilizado para planear o reservar un viaje.
Entre los usos relacionados específicamente con la planeación aparecen:
Booking.com encontró que 38% utilizaba IA para investigar destinos y cuándo visitarlos, 37% para encontrar experiencias o actividades culturales y 36% para recomendaciones de restaurantes.
Esto representa un cambio importante.
El viajero ya no necesariamente comienza su investigación escribiendo una palabra clave en Google.
Puede comenzar con una conversación.
El buscador tradicional funciona principalmente a partir de consultas.
El usuario escribe:
“Best tours in Cancun”
y recibe una página de resultados.
Con IA, la interacción puede ser mucho más compleja:
“Voy a Cancún con dos niños de 8 y 12 años. Nos hospedamos cuatro noches en la Zona Hotelera, no queremos pasar demasiado tiempo en carretera y nos gustan los animales y las actividades acuáticas. ¿Qué actividades nos recomendarías?”
La IA puede combinar múltiples variables y generar una respuesta personalizada.
Esto cambia la naturaleza del marketing turístico.
Ya no se trata únicamente de posicionarse para una palabra clave.
Ahora también importa ser una de las empresas que la IA considera cuando responde a una pregunta compleja.
Uno de los cambios más interesantes está ocurriendo en la búsqueda aérea.
Google lanzó Flight Deals, una herramienta impulsada por IA que permite describir el tipo de viaje que se busca utilizando lenguaje natural.
En lugar de introducir simplemente:
Cancún → Madrid
el usuario puede describir algo como:
“Quiero una semana en invierno en una ciudad europea con buena gastronomía, vuelos directos y el mejor precio posible.”
La herramienta utiliza IA para interpretar la intención y buscar opciones utilizando información de vuelos.
La función posteriormente se expandió a más de 200 países y territorios, incluyendo México y otros mercados de Latinoamérica.
Y el cambio continúa.
En agosto de 2026, Google anunció nuevas funciones de AI Mode que permiten seguir precios de vuelos, consultar tarifas en puntos y millas y, en determinados mercados, reservar hoteles directamente desde la experiencia de búsqueda.
Quizá el cambio más importante para la industria turística sea que la IA está comenzando a cerrar la distancia entre buscar y reservar.
Anteriormente el proceso podía ser:
Google → sitio web → comparación → OTA → hotel → reserva
Ahora puede comenzar a parecerse a:
IA → recomendación → comparación → reserva
Google ya está desarrollando experiencias donde el usuario puede descubrir hoteles dentro de AI Mode y continuar el proceso de reserva con socios integrados.
Esto significa que las empresas turísticas tendrán que pensar no solamente en cómo conseguir tráfico, sino en cómo conseguir ser seleccionadas dentro de una respuesta generada por IA.
Las grandes plataformas de viajes no están esperando a que la IA las desplace.
Están incorporándola directamente en sus productos.
Por ejemplo, Expedia lanzó Trip Matching, una herramienta que utiliza IA para convertir contenido de Instagram en itinerarios que pueden llevar a una reserva. Un viajero puede compartir un Reel relacionado con viajes y recibir ideas de destinos, actividades e itinerarios personalizados.
Esto demuestra algo importante:
La inspiración, la planificación y la compra están comenzando a fusionarse.
Aquí está probablemente el mayor impacto.
Durante muchos años, una estrategia digital turística podía concentrarse en:
Todo esto sigue siendo importante.
Pero la IA introduce una nueva capa:
¿Qué información encuentra la IA cuando intenta recomendar mi empresa?
Un hotel puede tener una excelente página web, pero si su información es difícil de interpretar, está desactualizada o prácticamente no existe fuera de su propio sitio, puede ser más difícil que aparezca en determinadas respuestas generativas.
El SEO tradicional se enfocaba mucho en palabras clave.
Por ejemplo:
“Cancun private tours”
Pero un viajero puede preguntarle a una IA:
“¿Cuál es una buena excursión privada desde Cancún para una familia que quiere visitar Chichén Itzá pero no quiere hacer una excursión demasiado larga?”
Esta consulta contiene mucha más información.
La empresa que quiera ser considerada tendrá que tener contenido que explique claramente:
La IA necesita contexto, no solamente palabras clave.
Las reseñas ya eran fundamentales para los viajeros.
Con IA pueden adquirir una función adicional: ayudar a establecer la reputación de una empresa.
Booking.com encontró que los asistentes de IA ya son considerados por algunos consumidores como una fuente de confianza para planear viajes. En su investigación de 2025, 24% los señaló como una fuente confiable para planificación, por encima de bloggers de viajes (19%) e influencers de redes sociales (14%).
Esto no significa que las reseñas sean el único factor que utilizan los sistemas de IA.
Pero sí refuerza una tendencia:
la reputación digital de una empresa será cada vez más importante.
Google, TripAdvisor, OTAs, redes sociales, sitios especializados y el propio sitio web pueden formar parte del contexto que un viajero encuentra antes de tomar una decisión.
Existe una paradoja interesante.
Aunque la IA está cambiando el proceso de planificación, los viajeros no necesariamente quieren un mundo completamente generado por IA.
Una investigación de Expedia Group publicada en 2025 encontró que los viajeros valoran el uso de IA para aspectos como ofertas y presupuestos inteligentes y planificación personalizada, pero también mostró escepticismo hacia contenido completamente generado por IA.
Esto es especialmente relevante para empresas turísticas.
Un artículo escrito por alguien que realmente conoce Cancún, Playa del Carmen o Mérida puede aportar algo que un texto genérico generado automáticamente difícilmente puede reproducir:
experiencia real.
Por eso, la estrategia no debería ser llenar un sitio de contenido generado por IA.
Debería ser utilizar IA para mejorar la capacidad de una empresa para crear, organizar y comunicar conocimiento real.
El cambio no significa abandonar el marketing tradicional.
Significa ampliar la estrategia.
Un hotel, operador turístico o empresa de transporte debería trabajar en:
Seguir creando páginas que puedan posicionarse en Google.
Responder preguntas reales de los viajeros.
Ayudar a buscadores y sistemas digitales a comprender qué es cada producto, servicio, empresa, ubicación, precio, reseña o evento.
Conseguir reseñas auténticas y mantener una buena presencia en diferentes plataformas.
Nombre, ubicación, horarios, precios, servicios y datos de contacto deben ser consistentes en toda la web.
Demostrar conocimiento real del destino.
Experiencias, fotografías, videos, consejos y conocimiento que realmente aporten algo.
No depender exclusivamente de Google, una OTA o una red social.
Durante mucho tiempo imaginamos el proceso de compra turística como un embudo:
Descubrimiento → búsqueda → comparación → reserva → experiencia
La Inteligencia Artificial está haciendo que ese proceso sea mucho más conversacional.
Un viajero puede comenzar con una conversación muy general:
“Quiero unas vacaciones de cinco días en México.”
Y terminar con:
“Muéstrame hoteles disponibles, vuelos, tres actividades y un traslado desde el aeropuerto.”
La IA puede convertirse en el intermediario entre la intención del viajero y los proveedores turísticos.
Y eso cambia una pregunta fundamental para cualquier empresa:
¿Está tu negocio preparado para ser encontrado por una IA cuando un viajero pregunte por lo que tú vendes?
Google no desapareció con las redes sociales.
Las OTAs no eliminaron los sitios web de los hoteles.
Instagram no sustituyó a Google.
Y probablemente la IA tampoco eliminará todos los canales anteriores.
Lo que está cambiando es la forma en que estos canales participan en el proceso de decisión.
El viajero del futuro puede descubrir un destino en TikTok, preguntarle a ChatGPT qué hacer, comparar hoteles en Google AI Mode, revisar opiniones en una OTA y finalmente reservar directamente en el sitio del proveedor.
Para las empresas turísticas, el objetivo ya no debería ser simplemente conseguir el primer lugar en Google.
Debe ser construir una presencia digital suficientemente sólida para que, cuando un viajero —o una Inteligencia Artificial— pregunte:
“¿Qué me recomiendas?” y tu empresa tenga una oportunidad real de formar parte de la respuesta.